Una vieja conversación sobre dioramas:
Revisando carpetas antiguas me he encontrado con este pequeño esquema que dibujé en 2018 para un amigo.
Estábamos comentando posibles composiciones para un diorama y, como suele ocurrir muchas veces, terminé explicando la idea con un boceto rápido sobre papel. Al final el proyecto tomó otro camino y esta propuesta nunca llegó a construirse.
Al volver a verla después de tantos años me he dado cuenta de que, más que representar una escena concreta, recoge una estructura compositiva perfectamente válida para un tipología de escena: un vehículo principal, un elemento secundario de menor tamaño, una composición diagonal que genera movimiento, un punto vertical que atrae la mirada y una zona reservada para la acción principal.
Es una fórmula sencilla, pero extraordinariamente versátil. Cambian los vehículos, cambian las figuras y cambia la historia, pero la base sigue funcionando.
No es una ilustración acabada ni un plano detallado. Es simplemente una idea capturada durante una conversación entre modelistas.
Y quizá por eso me sigue gustando.
Nunca hay que descartar una idea, a veces los proyectos que nunca llegan a construirse también tienen algo que enseñarnos.

