Obituario: Jose Hernández Sánchez

Este texto fue escrito para RRSS el día 5 de enero de 2026
Ayer fue un día muy malo.
Cuando me enteré del fallecimiento de José Hernández, no me lo quise creer; pensé que no era cierto y que, más pronto que tarde, aparecería con alguno de sus chascarrillos, diciendo que le habían querido matar por enésima vez y que no lo habían conseguido, que todo sería una broma de mal gusto.
Más tarde, cuando se confirmó, quedé devastado.
José está íntimamente unido a los mejores años de mi vida, tanto en lo personal como en lo modelístico: los años dorados, los de ilusión de aprender, de hacer cosas nuevas, los años bonitos de los Encuentros de Modelismo de Almería, los días de vino y rosas.
Lo poco o lo mucho que sé de pintar figuras se lo debo casi todo a él; él me puso en el camino, me aclaró las ideas y los conceptos. Lo que le debo es impagable.
Desprendido, nunca egoísta, no se guardaba nada para sí; todo lo compartía y explicaba con ese gracejo y humor fino que lo caracterizaban.
Siempre he pensado que era una persona de otra época, un caballero de tiempos pasados donde el honor y la gallardía estaban por encima de cualquier otra cosa en la vida.
Había pasado una época muy mala, pero ya había vuelto a los pinceles. Paradojas de la vida.
Ahora que tengo a la nube negra de visita, esto suma aún más pesar al día a día; es insoportable.
Querido amigo, continúa tu viaje, que la tierra te sea leve y descansa en paz.

Jose Hernández es el primero por la derecha con gafas oscuras, Pepe Motriles en el centro y servidor, septiembre de 2005.